
Del telón hacia adentro la puesta en escena me ha parecido genial, con colores fuertes y contrastes bien marcados lo que muestar bastante la personalidad del Huno y la intensidad de los personajes. Los vestuarios estuvieron cheveres exceptuando el de Foresto, que parecía que le quedaba gigante. El desempeño de los artistas estuvo genial, me ha fascinado, su aptitud, sus desempeños y su voz, resaltando a Dimitra (en el papel de Odabella) una voz intensa que por momentos opacaba a la orquesta.
Del lado malo está casi todo lo que está delante del telón, si bien el transporte fue cómodo y la seguridad buena (aunque las realidades de la zona son muy, muy marcadas). La entrada simpática, muy iluminada, entro y voy a la cafetería (que es una minucia y uno debe apretarse para comprar), luego quiero ir a mi asiento y no me dejan entrar porque a las 7.15pm recién estaban probando las luces.
Luego las señoritas que no sabían colocar bien a la gente en sus lugares y lo peor es que (pensando que tendría una buena vista) compro mi asiento en la primera fila del mezanine y me doy con la sorpresa, al igual que otros asistentes, que al arquitecto se le antojó poner un muro altísimo que impedía parcialmente la vista del prescenio (yo probando después me dí con que se empieza a ver decentemente desde la fila "F", yo estaba en la "A").
Otra cosa extraña es el programa, que no guardaba en nada la línea visual con el resto, no sé quien cuidaba la imagen pero el programa esta feísimo.
Como todo cosas buenas y malas, pero salgo impresionado por la genial actuación de los artistas, el vestuario y la escenografía. Los pongo en el Uno!
Fotografías de Javier Sunico Raborg tomadas de Maldito Candelabro, más fotografías e información aqui..

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